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Cómo sobrevivir a las Redes Sociales

Queridas amigas, usuarias de Facebook, sé que sufrís en silencio el ostracismo social y que anheláis ser alguien en el intrincado mundo de las redes sociales. Ansiáis un “me gusta” más que Madonna una cadera biónica; pero sólo obtenéis indiferencia a cambio. No os preocupéis. Aquí os dejo unos pequeños consejos para triunfar en el mundo digital sin necesidad de quemaros a lo bonzo o tiraros de un campanario. Si hacéis caso a estas pequeñas recomendaciones conseguiréis la notoriedad que no merecéis. No me lo agradezcáis, hacedme una transferencia.

redes sociales

1. Si lo que escribes en tu estado de Facebook no alcanza los “me gusta” que tú crees merecer, entrecomíllalo y añade al final las siguientes palabras: Paulo Coelho.

2. Tus seguidores quieren saber cómo eres realmente, así que cuando subas una foto procura elegir el filtro que te haga parecer más auténtico. Y por auténtico me refiero a más guapo. Los poros no venden, las ojeras tampoco. Los feos no tienen credibilidad, mirad a Rajoy.

3. Sube selfies en los que tus pectorales subrayen tu rostro, si no funciona, una foto de tu paquete lo conseguirá. Agrega una reflexión profunda sobre el sinsentido de la vida. Da igual cual sea la reflexión, tu paquete justificará el desaguisado.

4. Demuestra humildad. Comete faltas de ortografía y usa expresiones a la altura de tus lectores, parafrasea a grandes filósofos de la actualidad como Ylenia, la Esteban o cualquiera de los chulos de MYHYV.

5. Elige bien a tus seguidores. Elígelos a todos. Cuanto más público, mayor representación. Eso sí,  procura quedar bien con todos. Miente, manipula, engaña, estafa, todo está permitido tías. En las redes sociales hay dos tipos de personas, los que miran las fotos y los que leen los titulares.

6. Las grandes noticias demandan grandes reflexiones que las prologuen. No dejes que un Pulitzer te impida decir una tontería. Di lo que te salga del coño, pero procura que la reflexión contenga un adverbio terminado en mente, dos sobresdrújulas y un par de emoticonos.

7.original, demuestra que tienes un sentido del humor único y personal, vamos, copia los mejores chistes del club de la comedia y adáptalos a las circunstancias. Evita los de Arévalo, escritos pierden.

8. Haz “me gusta” en las fotos, reflexiones y demás zarandajas que suban esos mediocres que te siguen. Da igual lo que digan, la cosa es crear una red clientelar que te devuelva la atención y multiplique por N tu importancia. Eres lo que clickeas.

9. Muestra tu lado más humano. Da voz a los conflictos bélicos y dramas humanos que asolan la humanidad para segundos después enseñar el casoplón en el que vives, el cochazo que conduces o el dineral que te has gastado en una mariconera de Louis Vuitton. Se prismático, transversal, poliédrico, vamos, un puto manipulador.

10. Apoya a esas ONGs y fundaciones que estén de moda. Demuestra que eres un tío solidario sin soltar un solo euro. Recordad, parecer solidario mola, serlo empobrece, tías.

11.profundo. Cuelga fotos de gatitos, vídeos de bebes comiendo nutella o frases de Paulo Coelho sobreimpresionadas sobre su calva. Un niño hambriento provoca rechazo, un gato borracho amor incondicional.

12. Sé discreto y respeta tu privacidad. Habla del resto. Para qué hablar de tus miserias cuando puedes hacerlo de las de los demás. Ellos se sentirán importantes, tú mejor.

13. Si vas a contar algo sobre tu vida, miente, o exagera. Si tienes una vida de mierda que nadie sea capaz de superarte en desgracias, si vives una vida mediocre, culpa al resto. Procura que todo el mundo crea que eres el puto amo. O mejor, procura que el resto crea que es una puta mierda.

14. Respeta a tus seguidores. Ríete de ellos, pero con metáforas. Que ellos crean que hablas de otro. Hay que ser sincero, pero no tanto. Detrás de cada exabrupto, un emoticono ayuda a suavizar el mensaje. Los emoticonos son a las redes sociales, como la vaselina al sexo anal amigas. Usadlos con inteligencia.

Si con estos pocos consejos no conseguís que vuestra vida digital mejore es que no tenéis remedio, probablemente seáis más feos que un gremlin con un ictus, más intrascendentes que un pedo en mitad de un solo de batería o más tontos que un tronista explicando el principio de incertidumbre de Heisenberg. No os esforcéis, huid de lo digital, volved a lo analógico. Desapareced.

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