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Blanqueamiento anal

No es nada nuevo que el 12 por ciento de las operaciones de cirugía estética que se realizan en España nos los hacemos nosotros y cuando digo nosotros no me refiero específicamente a que ese porcentaje esté conformado por gays, se trata de una cifra que habla de hombres en general. Y es un dato que no nos los hemos sacado de la manga, corresponden a los ofrecidos por la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (Secpre), así somos. Aunque los retoques de párpados, nariz y las liposucciones siguen siendo las operaciones que ocupan el podium en los quirófanos, cada vez es más habitual que los tíos, al margen de su tendencia sexual, se preocupen por la apariencia de su zona íntima.blanqueamiento anal

Aunque todavía hoy hablar de blanqueamiento anal sea tabú en las conversaciones en las que se habla de limpiezas bucales o “lipos”, desde hace años ha cobrado popularidad una nueva técnica para que nos dejen lo de abajo más blanco que las casas de los pueblos andaluces. Esta técnica estética consiste básicamente en lo que el propio enunciado marca, cambiar el tono de esa región del cuerpo. Han sido los actores porno los primeros en someterse a esta técnica, y a raíz de vernos horas y horas de porno con tíos que tienen lo de abajo más limpio y reluciente que los chorros del oro y al ver que nuestra delantera difícilmente va a ser comparable con la de ellos, hemos optado por mejorar lo de atrás. De todas maneras no hay que agobiarse cuando a través del espejo nos vemos los bajos fondos con un tono un tanto caribeño, hay que tener en cuenta que parte de la piel siempre es unos tonos más oscura que la del resto del cuerpo. La temperatura alrededor de la zona anal, el uso de ropa interior ajustada y las glándulas sudoríparas, hacen que la piel se vaya oscureciendo con el paso de los años tanto en hombres como en mujeres.

El tratamiento del que estamos hablando consiste básicamente en la decoloración de la pigmentación oscura de la piel alrededor de la zona anal y genital con propósitos cosméticos, para ello se utiliza una crema que contiene alrededor de 2% de hidroquinona como ingrediente activo. Otra forma posible de modificar el color oscuro de la zona es el láser, que puede dar un efecto blanqueante sobre la zona en pocas semanas. Para la despigmentación se usan combinaciones de ácidos: el salicílico, derivado de la aspirina, el glicólico, que penetra más en el tejido y es capaz de impulsar la producción de colágeno, o de ácido salicílico con el tricloroacético.Veremos como la capa superficial de la piel y el tono oscuro desaparece y se cae como una costra al paso de los días Atención porque en concentraciones altas, el uso de estos productos pule y quema.

De todas maneras antes de llegar a este tipo de tratamientos los expertos ofrecen una serie de recomendaciones para evitar que se produzca ese cambio de color con el paso del tiempo. Por ejemplo, hay que evitar dejar a la zona desprotegida contra el sol, al menos media hora antes de la exposición solar hay que aplicar una crema protectora de un factor de protección alto. Además no nos olvidemos de que usar prendas ajustadas y mantener una mala higiene favorecen el oscurecimiento de la piel en el glande, los testículos y el ano, así que lo mejor limpiar la zona siempre con papel higiénico húmedo.

Pero estos tratamientos no están exentos de riesgos, de hecho muchos doctores no los recomiendan. Según apuntan, se trata de un procedimiento estético innecesario que puede provocar desde la formación de cicatrices en el área hasta rasgaduras en el ano. Cabe recordar que no hay razón médica para realizar este procedimiento y que el tener el tono de la piel más o menos oscura en esa zona tampoco intercede en la práctica sexual. Como recomendación deciros que es un tratamiento que en algunos países como EE.UU. te lo ofrecen hasta en los Spa, aquí y ahora lo mejor es pasarse por la consulta de un profesional, que sea tu dermatólogo el que te ayude y si tanto te apetece, a que la cueva de Alí Baba se convierta en la discoteca Pachá, adelante.

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