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Cómo ser más Atractivo

La ciencia, que no tiene mejor pito que rascar, ni enfermedad que curar, ni viaje en el tiempo que alcanzar, ha invertido una pequeña parte de su inestimable tiempo en investigar la manera de que las personas resultemos más atractivas, que no implique ni operaciones estéticas, ni lobotomías, claro está.

Tras analizar algunas de esas investigaciones, yo, que tengo más tiempo libre que los catedráticos de la Universidad Rey Juan Carlos, y menos vergüenza que el profesor de solfeo de Paquirrín, he compilado el decálogo definitivo que viene a ser el epítome de la atracción. Si cumples con cada una de estas leyes vas a gustar más que una cerveza fresquita después de un día de playa o que un kilo de magdalenas después de fumarte un canuto, tías.

Muéstrate maduro
Por norma general nos gustan mayores, o por lo menos nos resultan más atractivas las personas que demuestran tener una cierta independencia económica, que a la postre relacionamos con madurez, vamos que si tienen trabajo, hipoteca y un buen coche nos va a resultar más atractivo que un perroflauta.

Se agradable
En un estudio, cuando a 100 encuestados, entre hombres y mujeres, se les mostraron imágenes de otros hombres y mujeres, la mayoría confesó sentirse más atraída por aquellas personas con rasgos más amables. A esto se le llama efecto halo. Así que tened cuidado a la hora de depilaros las cejas, que algunas os las perfiláis tanto que parecéis una mala de culebrón, y eso no os va a ayudar a rozar la cebolleta o a hacer la tijereta amigas.

Trabaja tu cuerpo (pero no mucho)
Querida amiga musculoca, estás más pasada de moda que los vaqueros nevados y el flequillo de Justin Beaver. Aunque eso no tendría que decírtelo la ciencia, te debería bastar con el sentido común.

Potencia tu sentido del humor
Los científicos no se han quedado precisamente calvos realizando estas asombrosas investigaciones, tías. Sí, las personas con sentido del humor resultan más atractivas que las sosas de los cojones, ahora que tampoco hay que pasarse, si no mirad Arévalo Y Bertín Osborne.

Habla de tus sentimientos
Empiezo a sospechar donde han estudiado estos científicos, tías. Sí, nos gustan sensibles

Huele bien
El metro en hora punta está llena de gente poco atractiva, tías.

Sé positivo y confiado
Si potencias tu lado positivo, asertivo, confiado y orgulloso de tus logros, ganarás muchos puntos. Nadie quiere salir con una seta. Nos ha jodido.

Muéstrate solidario
Nos gustan empáticas, fundamentalmente porque si carecen de empatía sólo pensarían en ell@s y no en nosotras, y nos gusta ser el centro de atención, lo que vendría a subrayar nuestra absoluta falta de empatía. Creo que he entrado en bucle.

Viste colores llamativos
Tócate los cojones maricón. Según un estudio de 2010 con participantes de diferentes países, preferimos a las personas que visten con colores llamativos. Este estudio explicaría la bancarrota de Adolfo Domínguez, el éxito de Agata Ruiz de la Prada y la proliferación de payasos en el mundo. Ya sabemos qué atrajo a Melania de Trump.

Hazte con una mascota
Tener una mascota humaniza hasta al peor ser humano y puede ser un anzuelo para echar un buen polvo. Pero cuidado, tías, un perrito o un gatito enternecerá a cualquiera; una cacatua o una pitón no creo que ayuden tanto.

Aprende a tocar la guitarra
Otra de las armas de seducción que establecen los científicos, que seguramente fueron tunos en su época universitaria y no se comieron un colín, es aprender a tocar la guitarra. Hasta aquí hemos llegado. Todos sabemos que alrededor de una hoguera, en una acampada, la única persona que no pilla es la que saca la guitarra, si ya se le ocurre sacar un ukelele es probable que además de no follar sea lapidada. Esa es una verdad irrefutable, salvo para los científicos de URJ por lo que parece.

En resumen, que si sois personas con una economía estable, amables, solidarías, que os duchas cada día, sois asertivas y tenéis un perrito, y si además tocáis la guitarra y vestís como un payaso, es probable que tengáis una vida social más activa que la cuenta corriente de una concejala de urbanismo del PP, amigas.

Ahora que también os voy a decir una cosa, nenas, para alcanzar semejantes conclusiones no hubiera hecho falta tanto estudio científico, con preguntar a dos madres y a tres cuñados probablemente hubiéramos llegado a las mismas conclusiones, que a veces los estudios universitarios están sobrevalorados, y si no que se lo pregunten a Casado.

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