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Bilbao Bizkaia HARRO 2026

Cada mes de junio, las calles de Bilbao vuelven a llenarse de color, reivindicación y celebración con la llegada de Bilbao Bizkaia Harro. Pero desde hace tiempo, el HARRO dejó de ser únicamente una programación vinculada al 28J para convertirse en un proyecto social, cultural y comunitario con presencia durante todo el año. Hablamos con Aratz Castro, coordinador de Bilbao Bizkaia HARRO, sobre la evolución del Pride bilbaíno, el fenómeno Drag Race, la importancia de la memoria LGBTI+ y el modelo de Orgullo que quieren construir desde Euskadi.

“Queremos un Orgullo útil, transformador y presente todo el año”

Hablar hoy de Bilbao Bizkaia HARRO es hablar de mucho más que conciertos, escenarios o actividades durante el mes de junio. El proyecto ha evolucionado hasta convertirse en una iniciativa social y cultural permanente que busca mejorar la realidad del colectivo LGBTI+ en Euskadi desde múltiples ámbitos.

Así lo explica Aratz Castro, coordinador de Bilbao Bizkaia HARRO, quien destaca que uno de los grandes cambios de estos años ha sido precisamente dejar de entender el Orgullo únicamente como una celebración puntual.

“Bilbao Bizkaia HARRO ha evolucionado de ser una iniciativa centrada en una programación reivindicativa y cultural en torno al mes de junio, a convertirse en un proyecto LGBTI+ con presencia durante todo el año”, explica. “Hoy impulsamos atención a personas LGBTI+ en situación de vulnerabilidad, trabajamos la memoria histórica de la lucha LGBTI+ en Euskadi y generamos espacios propios para mujeres LBTI+”.

Ese enfoque más amplio y social ha marcado la identidad propia del HARRO frente a otros modelos de Pride. Para Castro, no existe una única forma válida de celebrar el Orgullo. La experiencia de participar en redes internacionales como InterPride o EPOA les ha permitido comprobar que cada ciudad desarrolla su propio modelo según sus necesidades y contexto.

En el caso de Bilbao, la apuesta es clara: construir un Orgullo “útil” y conectado con la realidad cotidiana del colectivo.

“Hemos creado la única agenda cultural vasca para mujeres LBTI+, las primeras visitas guiadas sobre la historia LGBTI+ de Euskadi y trabajamos con empresas y entornos laborales para mejorar la situación de inseguridad que todavía existe en esos espacios”, señala.

Un HARRO más diverso y más social

La edición de este año quiere dar un paso más en esa línea social e inclusiva, poniendo especial atención en las personas LGBTI+ migrantes, especialmente las procedentes de Latinoamérica.

“Si queremos un Orgullo donde se sienta reflejada la mayor parte de nuestra comunidad, debemos construir una programación teniendo en cuenta esa realidad”, explica Castro. “Queremos incorporar esas experiencias y visibilizar también esas vivencias”.

La programación de Bilbao Bizkaia HARRO se construye además de forma colectiva. No se trata únicamente de llenar el calendario de actividades, sino de reflexionar sobre qué historias, identidades y necesidades deben ocupar espacio dentro del Pride.

Para ello cuentan con tres grupos de trabajo en los que participan entre 25 y 30 personas con perfiles, edades y sensibilidades diferentes.

“Un Orgullo que quiere reflejar la diversidad de la comunidad LGBTI+ necesita también un equipo diverso detrás”, afirma.

Ese trabajo colectivo busca mantener el equilibrio entre reivindicación, cultura y celebración. Un equilibrio que, para Castro, no es contradictorio, sino complementario.

“La reivindicación se puede hacer de muchas formas. Nosotros apostamos por un Orgullo útil y transformador donde la cultura y la celebración sean herramientas para conseguir nuestras reivindicaciones”.

El fenómeno drag y el impacto de Drag Race

Uno de los fenómenos culturales que más ha marcado los últimos años dentro del colectivo ha sido, sin duda, la explosión mediática del drag gracias a programas como RuPaul’s Drag Race o Drag Race España.

Desde la organización de Bilbao Bizkaia HARRO consideran que este boom ha ayudado a visibilizar un arte históricamente marginado y perseguido.

“Drag Race ha visibilizado la cultura LGBTI+ y el transformismo, un tipo de arte que muchas veces ha sido denostado porque rompe normas sociales y reivindica el derecho a ser diferente sin pedir permiso”, explica Castro.

Precisamente por eso, desde los inicios del HARRO apostaron por incluir una Gala Drag propia dentro de la programación, pensada como espacio para impulsar nuevos talentos y acercar este arte a un público más amplio.

La Gala Drag de Bilbao Bizkaia HARRO se ha convertido con los años en una de las citas más esperadas del Pride bilbaíno y refleja perfectamente esa mezcla entre espectáculo, cultura y reivindicación que define el proyecto.

“El Pride sigue siendo imprescindible”

A pesar de los avances sociales y legales conseguidos en las últimas décadas, Aratz Castro tiene claro que el Orgullo sigue siendo absolutamente necesario.

“Siempre que exista discriminación en algún lugar del mundo será imprescindible reivindicar el Orgullo”, afirma. “No solo para avanzar donde ya se celebra, sino también para apoyar a quienes todavía no pueden hacerlo libremente”.

El coordinador del HARRO recuerda además que las nuevas generaciones tendrán un papel fundamental en el futuro de la lucha LGBTI+.

“El público es muy diverso, pero hay mucha gente joven, y eso nos gusta especialmente porque son quienes deben continuar esta lucha”.

Memoria, cultura e identidad vasca

Otro de los pilares fundamentales del proyecto es la recuperación y difusión de la memoria histórica LGBTI+ en Euskadi.

Bilbao Bizkaia HARRO ha impulsado visitas guiadas, actividades culturales y proyectos de divulgación que buscan rescatar historias que durante décadas permanecieron invisibilizadas.

“Apostamos porque la programación tenga muy presente la historia y la identidad no solo de Bilbao, sino también de Euskadi”, explica Castro. “Queremos que estén presentes artistas locales y mostrar la historia LGBTI+ de este país para que no se olvide”.

Porque, más allá de las celebraciones y los escenarios, el HARRO también entiende el Orgullo como una herramienta de construcción colectiva y de memoria.

Una manera de recordar que los derechos conquistados no aparecieron solos y que la visibilidad sigue siendo una forma de resistencia.

Y quizá ahí reside precisamente la esencia del modelo de Bilbao Bizkaia HARRO: un Pride que no quiere limitarse a ocupar las calles durante unos días, sino formar parte activa de la vida social y cultural de la ciudad durante todo el año.

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