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Trans…

Las siguientes lineas nos deben servir para aprender las diferencias entre transexual, transgénero,  y travesti, diferentes términos para definir las diferentes manera de vivir y sentir la vida en aspectos como la expresión de género y una orientación sexual. Porque aunque lo tengamos claro es cierto que a veces es complicado dar una explicación exacta y porque además es muy difícil catalogar erroneamente los sentimientos y las diferentes formas de ser o sentirse. No hay nada más esclarecedor que la frase de la escritora trans estadounidense Janet Mock, “la orientación sexual es la persona con la que me voy a la cama, la identidad de género es la persona con la que me identifico cuando me voy a la cama”.

travesti

Mucho ha cambiado el panorama legislativo desde los tiempos de leyes como la Ley de vagos y maleantes o la Ley de peligrosidad social, actualmente superadas por legislaciones y actitudes sociales más integradoras, aún así el panorama que nos encontramos dista mucho de una integración total para estas personas. El hecho de que para cambiarse de sexo haya que presentar un informe médico es un ejemplo claro de que algunos convierten una necesidad en una patología, si a esto le sumamos la necesidad de ser mayor de edad o tener la nacional española son más trabas a una necesidad que para muchos es difícil de salvar. Desde el punto de vista médico un transexual es una persona que ha nacido con los caracteres sexuales de un sexo, pero se siente, piensa y percibe la vida como alguien del sexo opuesto en relación a lo que sus genitales podrían indicar.

Dicho está que percibir la diferencia entre travesti, transgénero y transexual es tan fácil como tener la mente abierta y sobretodo ponernos en la piel de el/la de enfrente. Un travesti es una persona que se viste con ropas del sexo opuesto, normalmente hombres vestidos de mujeres, con diferentes intenciones o necesidades. Puede buscar el lado lúdico del asunto, como es el caso de las Drag-Queens, o con fines sexuales, ya que verse subido en tacones, maquillado y con minifalda puede suponerle cierto grado de excitación, pero lo que está claro es que el travesti está conforme con el sexo con el que ha nacido, no desea cambiar su cuerpo a través de hormonas y mucho menos pasar por el quirófano para someterse a un cambio de sexo. Eso sí, muchas veces el travestismo puede ser la antesala de la primera etapa de una mujer transexual, algo que sucede desde edades tempranas.

Cuando hablamos de una persona transgénero es alguien que vive en el rol de género al que realmente pertenece, después de pasar por una fase de autoaceptación, siguiendo con terapias psicológicas que tienen como objetivo guiarla a través del proceso y no para que vuelva a la normalidad. Después de la etapa de la psicoterapia le sigue la fase de hormonas que siempre se debe realizar bajo supervisión médica, llegados a este punto muchas mujeres transgénero no desean llegar a una reasignación genital teniendo en cuenta razones como las médicas o las personales.

Las personas transexuales son las que aspiran a someterse a una reasignación genital aunque muchas veces no se llega a este punto por razones claramente económicas, por motivos de convicción o porque creen que la cirugía actual no está suficientemente adelantada, hablamos de personas que están en total desacuerdo con sus genitales y que harán todo lo posible por cambiarlos.

No está de más que demos cuenta de los servicios públicos de atención directa destinadas a obtener información relacionada, entre otras cuestiones, con el cambio de sexo, hablamos de Berdindu, Asexoría, Énfasis, InfAsis y Aldarte-Centro de atención a gays, lesbianas y transexuales. Berdindu es el servicio vasco de atención a gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e interesexuales del Gobierno Vasco. Está formado por un equipo de responsables del servicio entre los que se encuentran los perfiles de abogado, terapeuta y psicólogo. Hasta la puesta en marcha en 2008 de la Unidad de Diagnóstico y Tratamiento de los Trastornos de Identidad de Género del Hospital de Cruces, no quedaban cubiertas ni las cirugías mamarias ni las genitales. A tenor de un informe elaborado por el Ararteko y para que nos sirva como ejemplo, el Gobierno Vasco dispuso en el año 2008 de un fondo económico de 60.000 euros destinados a este tipo de intervenciones quirúrgico-estéticas, estamos hablando de una subvención de entre un 50% y un 100% de los gastos justificados en función de sus ingresos. En cualquier caso, ayudas que en su momento no superaban los 11.000 euros, en el caso de las mujeres transexuales, y los 15.000 euros, en el caso de los hombres transexuales, de mayor cuantía las segundas por ser más caras las intervenciones.

Pero también hay que destacar los gabinetes privados que ofrecen atención directa a través de diferentes servicios de terapia y asesoramiento psicológico y sexológico, Emaiza, ubicado en Vitoria-Gazteiz, Biko Arloak, en Bilbao y Koire, en Donostia. Muchas de las personas que acuden a estos centros lo hacen con la intención de obtener el certificado psicológico requerido para el inicio del tratamiento hormonal; una vez logrado, no suelen continuar requiriendo de terapia u otros servicios, otras personas establecen con los profesionales del centro una relación continuada a través de diferentes sesiones. Una característica común de estos gabinetes es que, ante la desprotección en que se encuentran estas personas para recibir tratamiento terapéutico, realizan las sesiones de terapia, a diferencia de las sesiones necesarias para emitir el informe clínico, de manera gratuita. Además existen otros recursos a los que acuden las personas transexuales en situación de desprotección social como son la la Comisión Anti-Sida o Askabide. Estos recursos se orientan principalmente a mujeres que ejercen la prostitución.

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