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Petting, sexo con ropa para redescubrir el placer

Nos encontramos en un momento en el que parece que todo lo relacionado con el sexo está inventado: apps para ligar y tener encuentros íntimos, todo tipo de gadgets y juguetes sexuales… es por eso que lo que se lleva ahora es la vuelta a los orígenes, y no te dejes confundor por el anglicismo, te estamos hablando del “magreo” de toda la vida.

El petting, denominado coloquialmente enrollarse, es una de las prácticas sexuales más comunes entre adolescentes. Este anglicismo que deriva del verbo ‘to pet’ (acariciar), y abarca las caricias íntimas sin que haya penetración con el objetivo de incrementar la excitación sexual de la pareja. Debido a que el término enrollarse no tiene bien definidos sus límites y en ocasiones también incluye la penetración, los especialistas han empezado a utilizar con más frecuencia la palabra inglesa. El petting varía según quién lo practica y puede ir desde unos besos y caricias leves por encima de la ropa, hasta el sexo oral.

¿Recuerdas cuando eras tan solo un adolescente y comenzabas a descubrir tu sexualidad? Probablemente, las primeras veces no fuera más allá de unos besos, unos interminables abrazos o unos roces por encima de la ropa. ¿Y si te dijéramos que esa puede ser una de las claves principales de tu bienestar sexual? El ‘back to basics’ que supone el petting puede ser, para muchos, el verdadero redescubrimiento del placer.

El petting tradicionalmente se asocia a “hacer el amor con ropa”, es decir, darse besos y caricias de manera que suba la temperatura sin que nunca se produzca el coito. Aunque hoy en día, se considera petting a todas aquellas prácticas que no conlleven penetración, por lo que la masturbación, el frotamiento o incluso el sexo oral podrían entrar dentro de esta categoría.

Aunque no se considera una práctica totalmente segura (ya que, como hemos dicho, puede incluir el sexo oral), ciertas prácticas del petting sí que son una manera de realizar sexo sin riesgos. Además, esta práctica ayudará a estimular la imaginación en la búsqueda del placer, y hará que el morbo en las relaciones sea mayor, y la excitación te llevará a querer llegar a otro tipo de prácticas. También ayuda a recuperar prácticas que solemos olvidar el pro de la penetración, como esos besos largos y húmedos más tipicos de la adolescencia o de los comienzos de las relaciones.

También llamado magreo, estas relaciones sexuales consistentes fundamentalmente en caricias íntimas, sin ningún tipo de penetración, ni vaginal ni anal, tienen tres grados:
• Grado I: Tomarse las manos, darse besos, abrazarse.
• Grado II: Caricias sexuales sobre la ropa, que pueden incluso imitar el coito.
• Grado III: Caricias sexuales bajo la ropa. Incluye desde meter la mano bajo la ropa hasta estar totalmente desnudos y practicar sexo oral o masturbación mutua.

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