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Cruising en Bizkaia

Entramos a la Wikipedia a ver qué cuentan del ‘cruising’, y nos sorprendemos con la de cosas que no sabíamos de una de nuestras prácticas más morbosas y favoritas. Alarmadas por la posibilidad de que las futuras generaciones dejen en desuso el ligoteo entre arbustos (con esto de las aplicaciones, llega la decadencia del pinar), nos hemos animado a promocionarlo como se merece.

¿Qué es?
Si estás leyendo este párrafo quiere decir que este artículo está ya justificado de arriba abajo. Cuando practicamos cancaneo, buscamos, en un sitio público como un parque, un bosque o la zona rocosa y alejada de una playa, un compañero para practicar sexo. Suele ser algo anónimo y con muy poquitas ganas de hablar. Morbo, anonimato y acción, vaya.

¿Quiénes lo practican?
Chica, qué pregunta más tonta: pues cualquiera que prefiera lanzarse a la aventura y conocer a desconocidos sin ataduras, y en un lugar público. Para los más morbosos y atrevidos. También suele ser una válvula de escape para personas casadas, heteros o bisexuales, que sólo buscan echar una canita al aire antes de volver a su “ordenada” y “tradicional” vida. De hecho, el cruising nació así: encuentros cortos y anónimos, pequeños paréntesis para hombres atrapados en vidas que no se correspondían con sus deseos ni su verdadera sexualidad.

¿Es peligroso?
Quien esto escribe os diría que no, que no entraña ningún peligro, y que los “usuarios” del cancaneo suelen ser respetuosos y tranquilitos. Pero también es cierto que en determinadas autonomías del Estado han lanzado guías con consejos, ya que, en el fondo, se trata de quedar con personas desconocidas en lugares “escondidos” a los ojos del transeúnte. Informar a algún amigo o amiga de dónde vas a estar, no subir a la brava al coche de cualquiera, dejar caer a tu ligue que hay gente que sabe que estás allí o no beber del vaso de un extraño son solo algunas cosillas que sí deberías tener en cuenta.

Y en Bilbao…
Uy, cariño, pues claro! Más que bibliotecas. Con solo teclear en Google “cruising Bilbao” te salen hasta mapas. Pero como es posible que te hayas quedado sin datos a estas alturas del mes, vamos a hacerte un pequeño recorrido para que no te tires apoyado dos horas contra un árbol por el que no pasa ni Chus.
Como ya os hemos dicho, la cosa tiene su gracia porque se desarrolla un poco al aire libre o en lugares “semi-públicos”. Y como no podemos mencionar marcas o nombres de empresas, te tendrás con conformar con saber que es típico encontrar cancaneo en los baños de grandes centros comerciales e incluso museos o en céntricas estaciones ferroviarias y de autobús.
Muy típico y manido es también el Alto de Santo Domingo. Está muy concurrido, y ha sido ya motivo de discusión política en el Ayuntamiento, pero no ha dejado de tener afluencia de los fieles al cruising.
Otro punto es el parque Doña Casilda, el de los patos: bastante concurrido por las noches (sobre todo en fin de semana), aunque entre semana también podrías tener suerte.
Ya en Bizkaia está el clásico  pinar que corona las playas de Azkorri y La Salvaje, el bunker que está cerquita del pinar o la zona de rocas de Gorrondatxe.

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