Blog

Boris Izaguirre

Empezó en un terreno peligroso, rodeado de Tamaras, pozís y arlequines. Pero salió airoso, y 20 años después es uno de los personajes más queridos y respetados de la pequeña pantalla. Boris Izaguirre responde a nuestras preguntas con los pies en el suelo y sin una sola pega, a pesar del pluriempleo en el que se mueve. Amante de Bilbao, Boris no lo dudó ni un segundo: está encantado de ser portada de BLUE.

I.G.- Naciste en Venezuela, pero con apenas 30 años eras ya una cara conocida en España… ¿Cómo llegaste hasta Madrid?

B.I.- Llegué a Madrid en el 94, pero antes había vivido en Santiago de Compostela desde 1992, donde conocí a Rubén, mi marido. Rubén y yo llevamos veinte años juntos y 18 viviendo en Madrid. Al principio me daba miedo dar el salto a la ciudad, pero Miguel Bosé me convenció. Un día me sentó delante de él, muy serio, y me dijo: ‘Tienes que hacerlo, tienes que venirte a Madrid’. Afortunadamente, le hice caso.

I.G.- ¿Es muy diferente vivir la homosexualidad en Venezuela o en España?

B.I.- No sé si puede haber diferencias en ese aspecto. Además, todo el mundo tiene el derecho de asumir su sexualidad como quiera. Lo que sí puedo decir es que España es una sociedad con mayor sentido del humor, siempre he pensado que lo que me ha hecho ser tan feliz y tan creativo y pleno en este país es su sentido del humor. Yo tenía mucho, pero aquí no ha parado de crecer.

I.G.- Hace pocas semanas, el TC dijo que el matrimonio homosexual era legal en España… ¿Cómo has vivido tú este proceso y las propuestas de los diferentes gobiernos?

B.I.- Me parece increíble que hayan esperado siete años para, ahora con el fallo, quedarse completamente mudos. No ha sido justo, ha sido indigno. Nuestra Ley de matrimonios igualitarios es de las mejores del mundo y un extraordinario ejemplo de la capacidad democrática y la madurez civil de España.

I.G.- Fuiste uno de los primeros homosexuales en casarte en España. Llevas 6 años de matrimonio…

B.I.- Todos los días soy más feliz de vivir junto a Rubén. Me alegra el día hablar con él, discutir, solucionar, gestionar… Siempre supe que Rubén y yo estaríamos juntos por mucho tiempo, jamás he vuelto a sentir por nadie el flechazo y la intensidad sentimental que tuve apenas le conocí.

I.G.- ¿Cómo recuerdas el día de tu boda? ¿Eres de los que te volverías a casar para reafirmar el compromiso con tu marido?

B.I.- Nuestro matrimonio fue increíblemente sencillo porque él lo quería así y yo sólo deseaba que fuera como él quería, porque admiro mucho de él su decisión de permanecer anónimo. Para él, ese es mi apartado y para mi es una demostración del amor que siento por él respetarle también ese apartado.

I.G.- Por estos lares te descubrimos gracias a ‘Crónicas Marcianas’, pero ya habías triunfado como guionista de telenovelas… ¿Cuál es tu favorita? ¿Y tu personaje de telenovela ideal?

B.I.- La Dama de Rosa y Emperatriz Ferrer.  Pero si Dinastía puede considerarse una telenovela, entonces también Alexis Carrington, el personaje de Joan Collins.

I.G.- Más de ocho años en el programa líder de audiencia de Tele 5 dan para mucho… Echando la vista atrás, ¿cómo recuerdas tu participación en Crónicas?

B.I.- Magnífica, Crónicas cambio mi vida. Nunca dejó de enseñarme cosas nuevas y exigirme diariamente como profesional.

I.G.- ¿Cómo se consigue ser tomado en serio tras hacerse famoso por bajarse los pantalones en directo? ¿Te ha pasado mucha factura aquella curiosa costumbre?

B.I.-  Uno nunca debería ser tomado en serio, ni mucho menos plantearse su carrera con ese objetivo. En la televisión, estoy para comunicarme con mis espectadores. En mis libros y en mi columna semanal, para con mis lectores y en la radio para mis oyentes. La vida es seria, uno tiene que ser creativo.
I.G.- El mundo del corazón ha cambiado notablemente desde aquello. Ya no disfrutamos de aquellos Tamara o Paco Porras, pero asistimos a las biografías de colaboradores de los programas del corazón. ¿Te gusta más el Corazón de ahora o el de antes?

B.I.- El corazón me va a gustar siempre y siempre va ser un territorio muy atractivo y competitivo.

I.G.- ¿Serías uno de los colaboradores de Sálvame?

B.I.- No creo que ellos estén muy interesados en tenerme. Al principio me ofrecieron quedarme, pero estaba escribiendo ‘Dos Monstruos juntos’ y no quería atarme a un programa diario. Nunca más me lo han vuelto a ofrecer.

I.G.- ¿Cuál fue el personaje que más te sorprendió durante la época de Crónicas? ¿Y el que más te repugnó?

B.I.- Todos me fascinaron. No sé qué puede entenderse por repugnante… Alguien muy corrupto, alguien con doble cara… Creo que un señor que aseguraba que había sido amante de Alberto de Mónaco y una criada que aseguraba haber visto manchas de semen y sangre en unas sabanas de Michael Jackson. Sí, eso me pareció horrible, porque sabía que era mentira.

I.G.- Por cierto, ¿en qué anda metido ahora Javier Sardá?

B.I.- Sólo te puedo decir que Javier y yo vamos a grabar juntos un interesante piloto…

I.G.- Tras aquella etapa, las puertas de la televisión han permanecido abiertas para Boris en España. Has hecho de todo. Desde comentar Gran Hermano o La Voz a contar con un programa propio de entrevistas: ¿Con qué te quedas?

B.I.- Estoy encantado comentando La Voz en Ana Rosa, porque le estoy muy agradecido por permitirme estar en su cercanía y volver a trabajar al lado de una gran comunicadora. Aprendo mucho observándola.

I.G.- Mucha gente se sorprende de que los homosexuales seamos capaces de mantener una pareja durante un largo periodo de tiempo. La promiscuidad sigue siendo uno de nuestros estigmas. ¿Qué opinas de la imagen que la sociedad tiene de nosotros y nosotras?

B.I.- Creo que la prostitución es claramente un invento heterosexual. Quizás deberíamos abrirle los ojos a la sociedad heterosexual que su mayoría absoluta es un problema, se comportan como si no existiéramos y somos millones. Unos de una manera y otros de otra, pero todos necesitamos crecer, enamorarnos, arriesgarnos, ser y estar en paz con nosotros mismos.

I.G.- Cuartos oscuros, saunas, chats, aplicaciones de móvil… Todo para ligar, y sólo entre homosexuales. ¿Ayudan todos estos elementos a cambiar nuestra imagen?

B.I.- Los heterosexuales no hacen otra cosa que copiar todo de nuestro “supuesto” estilo de vida. No me parece nada malo Grindr, aunque está claro que funciona mejor en iPhone que en las Blackberry. ¡Una tragedia, porque soy de Blackberry, de momento!!

I.G.- Boris, estamos en las puertas de la Navidad. ¿Cómo y dónde la vives tú?

B.I.- Este año haremos como la reina y ahorraremos, quedándonos en Madrid, cenando en casa con la familia de Rubén y luego con unos amigos muy, muy queridos en Año Nuevo.

I.G.- Uno de los regalos de las Navidades va a ser, sin duda, tu nuevo libro, ‘Dos monstruos juntos’. Cuéntanos, ¿de qué va?

B.I.- Cuenta la historia de Alfredo y Patricia, una pareja de triunfadores que tienen que asumir que la corrupción ha terminado por dejarles casi desamparados a la puerta de la crisis. Sucede en Londres, entre septiembre del 2008, el día que colapsa Lehman Brothers, y el invierno del 2010, entre el terremoto de Haití y la nube volcánica en Islandia que obligó a cerrar los aeropuertos de Europa y Estados Unidos.

I.G.- ¿Cuál es tu metodología a la hora de parir un libro? ¿Tienes algún ritual para escribir y concentrarte?

B.I.- Sí, escribo de día, sobrio o con resaca, jamás colocado, porque luego no sirve nada. Prefiero empezar e ir avanzando hacia el final, por más claro que lo tenga. Escribo en ordenador pero corrijo con estilográfica y tinta verde. Aunque para el siguiente libro a lo mejor cambio de color.

I.G.- Da la impresión de que todo lo que te propones lo haces, y con éxito. ¿Qué te queda por hacer?

B.I.- Ser delgado y no beber tantos gin-tonics.

I.G.- ¿Qué es lo que nunca falta en tu carro cuando vas al supermercado?

B.I.- Fruta. Rubén siempre me dice que como muy pocas y siempre compro para que él tenga.

I.G.- ¿Podrías recordar algún momento ‘Tierra Trágame’ que hayas vivido en tu carrera?

B.I.- Totalmente, en la gala de elección de la Drag Queen de Las Palmas de Gran Canaria, presenté a Mónica Naranjo como Mónico Naranjo. Fue horrible, ella me lanzo una mirada fulminante desde su sitio en el escenario. Yo quería salir de allí corriendo. Nunca he podido explicárselo, porque nunca más hemos vuelto a vernos.

I.G.- Siempre has tenido bonitas palabras para Euskadi y para Bilbao. Si tuvieras que hacer de guía turístico, ¿qué recomendarías ver y hacer en tierras vascas?

B.I.- No soy buen guía turístico, pero recomendaría quedarse una noche en el Hotel Londres de  Donostia. Es divino, siempre que voy de gira de libros, me hospedan allí. Y en Bilbao, llamar a mis amigos Begoña, Fátima y Patxi. Ellos se encargan de todo.

I.G.- ¿Crees que volverás a vivir a Venezuela en algún momento?

B.I.- No, a Rubén le pone muy nervioso nuestra forma de ser, siempre encantadores, siempre atraídos por el morbo, el peligro, la paranoia… Rubén y yo estamos muy bien en Madrid y dejándonos caer por Bilbao porque nos recuerda mucho a Vigo, pero muy mejorada.

 

• Una película imprescindible: La ley del deseo, de Pedro Almodovar.
• El libro que más veces has regalado: Pubis Angelical, de Manuel Puig.
• La discoteca en la que te podríamos encontrar: Guau, hace años que prefiero ir a fiestas. Pero Distrito, de mi amigo Patxi Ortún, en Bilbao me divierte mucho.
• El famoso que siempre has deseado: No puedo, si nombro a uno los otros se enfadarán.
• El disco que más has escuchado: ‘Behaviour’ de Pet Shop Boys. Es donde viene ‘Being boring’, que es la historia de mi vida.
La diva que más has admirado: Marilyn Monroe.
• La diva que más has detestado: Natalie Portmann, estoy convencido de que ella influyó para que echaran a John Galliano de Dior.
• El regalo que nunca te han hecho: Un Porsche, pero tampoco tengo permiso de conducir.
• El programa que hubieras querido presentar: Ninguno. Creo que los que he presentado los he hecho muy bien y me conformo.
• La ciudad que nunca te cansarás de visitar: Rio de Janeiro.
• Una comida inolvidable: Haber cenado gratis en El Bulli. Fue increíble y emocionante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *