Autor: Aitor

Emilio Sagi

Emilio Sagi

Lo lleva en la sangre. Nieto y sobrino de reconocidas figuras de la lírica, Emilio Sagi nació en Oviedo y allí se doctoró en Filosofía y Letras en 1979. No…
ZINEGOAK

ZINEGOAK

¡LaBruce vuelve a la ciudad! El controvertido Bruce LaBruce (Ontario, 1964) ya campó a sus anchas por el botxo hace algunos añitos, aprovechando que venía a recoger el premio honorífico…
OS.O.S.

OS.O.S.

¿peligro de extinción? Los osos de Bilbao andan algo desorientados. Apenas quedan locales específicos para ellos y la ciudad no acoge ninguna quedada osuna desde hace años. BLUE se pone…
LONDRES

LONDRES

Somos unos privilegiados. En menos de una hora podemos volar baratito hasta la ciudad más grande de Europa y disfrutar de la única capital en la que se hablan más…
Guerrilla Girls

Guerrilla Girls

Una eclosion de arte feminista ‘¿Tienen que estar desnudas las mujeres para entrar en el Museo Metropolitano de Nueva York?’. La pregunta la lanzaban las Guerrilla Girls hace ya 14…
La vida de Adèle

La vida de Adèle

La controvertida “La vida de Adèle” se ha estrenado al fin en nuestras salas, y lo ha hecho provocando la misma conmoción que causó en el pasado festival de Cannes,…
Unax Ugalde

Unax Ugalde

Unax está enfadado, y razones no le faltan. La industria del cine está herida de muerte y los que otrora eran grandes estrellas hoy esperan de brazos cruzados la llamada…
AMSTERDAM

AMSTERDAM

Tulipanes, molinos y coffee shops. Son las tres cosas en las que pensamos cuando nos hablan de la bella Ámsterdam, pero la ciudad más grande de los Países Bajos es…
Comyce, ¡fuera complejos!

Comyce, ¡fuera complejos!

Hasta hace poquísimo, sólo las billeteras más abultadas podían permitirse el lujo de acometer un tratamiento estético que pusiera remedio a esas pequeñas cositas de nuestro cuerpo que nos acomplejaban…
ZINEBI, un chaparron de buen cine

ZINEBI, un chaparron de buen cine

Los organizadores del Zinebi realizan cada año una labor impagable:  de entre miles de cintas, escogen el mejor ramillete de cine para después ofrecérnoslo en formato maratón. Y no, no…